Tengo mil cosas que hacer, comprar las cosas para mi cumple... mañana... 25 piticlines, 25 otoños, 25 años, no todos los días se llega a semejante edad, y menos las cosas de la vida hacen que estés en una ciudad tan bella como Valparaíso, viviendo en una casa preciosa, compartiendo tus más sabrosos secretos con una planta preciosa llamada ariela. Hay que celebrar, pasarlo increíble, dejar todo el año 24 en el recuerdo, como el año que más he aprendido, que más lecciones me ha dado, que mas me ha hecho sufrir y que jamás permitiré se vuelva a repetir. Todo se queda acá, el tiempo es imparable, hay que vivir con las mejores vibras y con la mejor sonrisa... que si no es la perfecta, amo lo que hace... mi cara de felicidad sublime maravillosa... ser feliz es lo que va a primar de hoy en adelante, hacer lo que quiera hacer, sin nunca más reprimirme... ser pesada por el sólo hecho de mi derecho a serlo, ser un amor porque tengo mucho amor que entregar, ser agradecida por las oportunidades que te da la vida y la divinidad, mi sinceridad de escudo y bandera y mi inteligencia como mi mejor carta, crecer cada día más, devorarme los libros que tengo que leer, apasionarme con esa película que tengo que ver, ir siempre un escalón mas arriba, siempre antes... aprender, sonreir, caminar, cantar... sé que canto mal.. pero me encanta cantar, vivir casa segundo con la mayor pasión, con la más pura energía, llorar del alma... sorprenderme con los regalos que te da el momento, hablarle a mi planta, no mentir, no engañar, ser siempre yo, caminar por el sendero correcto, amar a los que me cuidan y cuidar a los mios.
Hoy eso soy, seguiré creciendo junto a la divinidad, seguiré luchando por mis ideales, seguiré apasionandome por cada paso que doy, y por cada sonrisa que me saque la vida... sonreirle al mundo porque soy parte de él.
05.04.2011
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